Con motivo del Día Internacional del Implante Coclear, el 26 de febrero se celebró en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia el IV Concierto Solidario organizado por la Federación AICE junto al Cuarteto de Cuerda Valencia. Este evento, que ya cumple cuatro años, nació para conmemorar el “cumple auditivo” de la pequeña Mara y se ha consolidado como una cita anual para reivindicar la importancia de la accesibilidad cultural y dar visibilidad a los implantes cocleares.
El concierto reunió a un público muy diverso formado por personas usuarias de implante coclear y sus familias, estudiantes y profesionales de la música, representantes de entidades, familias, profesionales del sector de la audición y representantes de distintas administraciones públicas. Antes del concierto, los asistentes pudieron visitar una exposición fotográfica instalada en la antesala del auditorio, compuesta por imágenes y testimonios de personas usuarias de implante coclear de distintas edades.
Entre las autoridades presentes destacaron representantes de la Generalitat Valenciana y del Ayuntamiento de Valencia, así como responsables de los Conservatorios Superiores de Música de las tres provincias y representantes del ámbito cultural valenciano. Su presencia puso de manifiesto el compromiso institucional con la inclusión y la accesibilidad.




La actuación del Cuarteto de Cuerda Valencia se centró en el repertorio de su disco “4Pop”, un proyecto que adapta conocidos temas del pop al formato de cuarteto de cuerda con arreglos contemporáneos. La propuesta buscó la participación del espectador, que cantó, aplaudió e incluso bailó durante algunas interpretaciones, creando un ambiente cercano y que buscaba la complicidad del público.
Uno de los aspectos más destacados del evento fue la atención a la accesibilidad auditiva. Se facilitaron sistemas de transmisión de sonido FM individuales para que las personas con discapacidad auditiva pudieran seguir el concierto con mayor claridad. Esta iniciativa permitió que la experiencia musical fuera plenamente inclusiva y evidenció cómo la tecnología puede contribuir a eliminar barreras en el acceso a la cultura.
Desde la organización se agradeció especialmente al Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo la cesión de la sala y el apoyo del personal del centro, así como la colaboración del pianista y profesor Antonio Morant.
El IV Concierto Solidario volvió a demostrar que la música puede ser un espacio de encuentro, sensibilización e inclusión. Iniciativas como esta contribuyen a cambiar la percepción social sobre la pérdida auditiva y a visibilizar que las personas con implante coclear también pueden disfrutar plenamente de la música y de la vida cultural.








































