Pau Ybarra, socio 1256, nació y ha crecido cerca del mar, en Palma de Mallorca. Su familia participa en la Federación AICE desde que Pau fue implantado del oído derecho, a los 3 años. En el 2006, le realizaron el implante del otro oído. Actualmente, además de preparar oposiciones, ha conseguido ser el número 13 en el último Campeonato Mundial de Surf de Remo (SUP), celebrado en Dinamarca. Y es que el joven está convencido de que con el apoyo adecuado y mucho esfuerzo, nada es imposible.
Hola, mi nombre es Pau Ybarra Palmer, nací en Palma de Mallorca hace 21 años y soy una persona implantada bilateral: a los tres años me realizaron el primer implante y a los nueve el segundo. Soy positivo, alegre… y paso de muchas cosas.
En mi infancia, como en mi adolescencia, he tenido altos y bajos. Gracias a mi familia y amigos he podido superar cualquier problema que me he encontrado en el camino. Estos múltiples obstáculos me han enseñado que, ante ciertas personas o situaciones, hay que mirar hacia otro lado. Éste es un acto preciso para poder avanzar, pero en ningún caso es fruto de la cobardía. He aprendido que algunos comentarios o actitudes se deben a la ignorancia de los demás, contra la que, a veces, no hay lucha posible.

A nivel de estudios, me he encontrado con todo tipo de profesores: unos que se negaban a entender mi discapacidad y otros que empatizaron y no dudaron en ayudarme, a los que siempre les estaré agradecido. Recuerdo con especial cariño a mi primera tutora de primaria, Carme Coll, la cual se involucró mucho en mi discapacidad -y en su trabajo- buscando mucha información sobre implantes cocleares, asistiendo a seminarios, jornadas… todo para poder ayudarme a aprender. A día de hoy, sigo teniendo muy buena relación con ella.
También me tocaron profesores menos positivos. ¿Os cuento una anécdota que me pasó en primero de Bachillerato? Yo sacaba buenas notas, y dos profesores se empeñaron en que era porque copiaba en los exámenes. No creían en mi capacidad, ¡sólo en mi discapacidad! Se empecinaron en que un día me pillarían copiando… cosa que jamás ocurrió porque jamás copié: mis buenas notas son el fruto de mis horas de estudio.

En clase sólo tenía compañeros, no amigos. Actualmente soy técnico en informática y estoy preparando oposiciones. Mis amigos los he tenido siempre y los sigo teniendo fuera del centro escolar. Con ellos me divierto y organizamos todo tipo de salidas, sobre todo de motos y de skate, incluso formo parte del equipo de skate Team Kingdom.
El deporte siempre me ha gustado y se me ha dado bien. Empecé practicando tenis de mesa, llegando a ser Subcampeón de Baleares a los 14 años y a estar en el Centro de Tecnificación de tenis mesa. Pero un día, un amigo me comentó y animó a probar el SUP, una mañana del verano de 2013. Me gustó tanto que decidí cambiar la pala de tenis mesa por la pala de SUP. Me federé en el Club de SUP y empecé a entrenar como diversión hasta que mis entrenadores me propusieron competir. Hoy me doy cuenta que, gracias al deporte, he ido superando los obstáculos del día a día.
El SUP, como todos los deportes, implica mucho sacrificio y requiere entrenar muchas horas, aprendiendo cada día. El ritmo de los entrenos es muy duro. Cuando se acerca alguna competición son diarios y esto a veces es difícil de llevar: dejas de tener horas de ocio para dedicarlas exclusivamente a entrenar.
Mi relación con los entrenadores es una relación intensa por las horas que paso con ellos. Al final, es como la relación con un familiar, con sus más y sus menos. Pero en ningún caso me han hecho sentir como alguien que tiene una discapacidad. No quiero dejar de mencionar el crossfit, que es otro deporte que practico y que me ha enganchado. Tengo unos súper entrenadores que me han entendido desde el minuto uno.
Tres años después de empezar a entrenar, en el 2016, conseguí el Campeonato de España Absoluto en larga distancia y pude vivir la gran experiencia de ir al Campeonato del Mundo, que se celebró en Fiji. Fue algo maravilloso, estuve con atletas de otros países y tuve la oportunidad de conocer a los Tops Mundiales entre los cuales estaban mis ídolos. Nunca olvidaré este primer Mundial en Fiji, ¡era todo tan diferente a lo que yo estaba acostumbrado a vivir!
En 2017, conseguí el Subcampeonato de España, el Campeonato de Baleares, el Subcampeonato de Europa con la Selección Nacional Española y acabo de regresar de mi segundo Mundial consecutivo en Copenhague (Dinamarca), el primero de SUP que se celebra en Europa. En él participaron 42 países y más de 400 atletas.
Yo competí en diferentes carreras; pero mi especialidad es la larga distancia que es una carrera de 18 km remando encima de una tabla de surf, en la que he quedado número 13 del Mundo.

Soy un corredor de larga distancia en el deporte y en la vida, como lo somos todos los que tenemos una discapacidad. Conseguimos los logros con mucho esfuerzo, persistencia y superación, pero lo importante es que los podemos conseguir y esto nos hace grandes. Nunca tenemos que rendirnos en ninguno de nuestros propósitos y debemos aprender que cuando las cosas no nos salen como queremos hay que volverlo a intentar, porque los retos nunca salen a la primera. No podemos tampoco olvidar a todos aquellos que están detrás de nosotros, que nos apoyan, nos quieren y siempre tienen ese ánimo que a veces nos falta.
A día de hoy, pesa más mi sordera que mis logros deportivos. Cuando conozco a gente nueva, noto que es a partir de que se enteran de mi trayectoria como deportista que se interesan en mantener un contacto o amistad. Es siempre después de saber que soy deportista profesional que quieren tenerme en las redes sociales.

Mi mensaje es que TÚ puedes hacer todo lo que te propongas. Si yo puedo con mis estudios, pertenecer a la Selección Española de SUP, ser campeón de España y estar en el puesto 13 del ranking del Campeonato del Mundo todos VOSOTROS podéis conseguir cualquier cosa que os propongáis. Los límites no existen, nos los ponemos nosotros.
Mi próxima meta es seguir creciendo como persona, ser y hacer feliz a las personas que me rodean, fijarme nuevos retos y no rendirme nunca.
Aprovecho esta oportunidad para agradecer el trabajo de la Federación AICE. Os conocí cuando tenía tres años en unas jornadas que hicisteis en Salamanca y desde entonces soy socio de vuestra asociación.
También quiero dar las gracias a los doctores del Hospital Universitario de Son Espases, Manuel Tomás y Pedro Sarriá, logopedas y técnicos de Aspas y personal de Gaes que se han convertido en mis amigos, porque siempre que los he necesitado los he encontrado. Y cómo no, a mis padres, que son mi referencia: Gracias.
